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20:02h. Viernes, 06 de diciembre de 2019

Políticos en la banca

En España está culminando el proceso político que acabó prácticamente con las cajas de ahorros, cuyo ocaso tiene mucho que ver con sus malas prácticas en el sector inmobiliario pero también con el interés de la banca privada por llevárselas por delante en su propio beneficio.

En España está culminando el proceso político que acabó prácticamente con las cajas de ahorros, cuyo ocaso tiene mucho que ver con sus malas prácticas en el sector inmobiliario pero también con el interés de la banca privada por llevárselas por delante en su propio beneficio. Desde el Banco de España y otros estamentos de poder de Madrid también se han hecho muchos esfuerzos en el mismo sentido, a veces con el demagógico pretexto de apartar a los políticos de las cajas, como si todos los políticos electos fuesen peores profesionales que unos tecnócratas designados a dedo. O como si todas las cajas estuviesen controladas por políticos. En la práctica, tampoco es esa la contradicción, ya que avanzado ya dicho proceso vemos que en realidad de lo que se trataba era de apartar a políticos autonómicos y locales, pero no a otros políticos que siguen campando a sus anchas en el sector financiero. Puede darse el caso de que un ministro del Gobierno que cocinó operaciones de cajas termine dictando sentencia sobre alguna de ellas, lo cual derivaría seguramente en un gran escándalo. Al tiempo.

Todavía este domingo, el presidente del BBVA, Francisco González, que llegó a la banca aupado por el PP, decía en El País: “El éxito depende de cómo acabe la reforma (financiera) y de que no haya actuaciones personales o interferencias políticas que la enturbien”. ¿Acaso su nombramiento hace diez años no fue una interferencia política del Gobierno de Aznar?

Pero hay más casos. El ex vicepresidente Rodrigo Rato, que celebró en Génova el triunfo de Rajoy, preside Bankia, entidad en la que se diluyeron varias cajas de ahorros, entre ellas Cajamadrid. Incluso hay situaciones más chuscas: César González-Bueno, nombrado hace poco consejero-delegado de NovaGalicia Banco, hoy en día controlado por el Estado, no solo es nieto de un ministro de Franco, sino un buen conocedor del entorno de la extrema derecha.

En resumidas cuentas: claro que hay políticos en el sector financiero, público y privado, como siempre hubo. Lo que hay es cada vez menos políticos autonómicos y locales en el sector financiero, a medida que éste se ha ido concentrando. @J_L_Gomez

>OTR 26-02-12